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El mapa de la marcha al Congreso contra la Reforma Laboral: el Gobierno decidió reforzar la seguridad y vigilancia

El Ministerio de Seguridad aplicará el protocolo antipiquetes y requisará las mochilas para evitar las bombas molotov. El objetivo es evitar disturbios y garantizar la integridad de los efectivos, personas presentes y el tratamiento de la norma en la Cámara Baja

El mapa de la marcha al Congreso contra la Reforma Laboral: el Gobierno decidió reforzar la seguridad y vigilancia
19 de febrero de 2026, 11:23

El Ministerio de Seguridad de la Nación, encabezado por Alejandra Monteoliva, dispuso endurecer los controles para la marcha prevista en el Congreso contra la Reforma Laboral, impulsada por piqueteros, partidos de izquierda y gremios agrupados en el Frente de Sindicatos Unidos. Tal como anticipó Infobae, se realizara una requisa de mochilas y se controlarán los vehículos, incluyendo camionetas y micros destinados al traslado de activistas. El protocolo antipiquetes se aplicará como en todas las movilizaciones. Desde la Cartera de Seguridad explicaron que “las diferecias que pueden haber son en las formas de la manifestación, dependiendo de la densidad de personas, de donde vienen, hacia donde pretenden ir”.

La medida se fundamenta en el artículo 138 del Código Procesal Penal Federal y en el artículo 6, inciso 13, del Decreto 383/2025 del Poder Ejecutivo Nacional, que faculta a la Policía Federal Argentina (PFA) a realizar este tipo de procedimientos sin orden judicial cuando existan motivos razonables para presumir la comisión de un delito y no sea posible aguardar una orden debido al riesgo de pérdida de pruebas, siempre que la acción se lleve a cabo en la vía pública o en lugares de acceso público. Requisitos que, para los funcionarios de La Libertad Avanza, “se cumplen.” En estas situaciones, debe labrarse un acta detallando las razones y notificar de inmediato al representante del Ministerio Público Fiscal.

La decisión de intensificar la seguridad y los controles para la protesta contra la Reforma Laboral en el Congreso tiene como antecedente inmediato los disturbios ocurridos el miércoles 11 de febrero frente al propio recinto, durante una marcha que coincidió con la media sanción de la norma en la Cámara Alta. Allí, grupos extremos y encapuchados arrojaron bombas molotov sobre los efectivos policiales. Por ese episodio resultaron judicializadas 26 personas, entre ellas un menor de 16 años con antecedentes de robo y violencia. Además, se dispuso un despliegue especial de fuerzas federales y de la Policía de la Ciudad, junto con un vallado preventivo en los alrededores tanto del Congreso de la Nación como de la Casa Rosada.

En la cartera liderada por Monteoliva explicaron a Infobae que el objetivo de los controles es “prevenir riesgos y mantener la seguridad”, procurando evitar cualquier amenaza a la integridad de manifestantes y personal de seguridad. Para esa jornada, la CGT convocó a un paro general, al que adhirieron los medios de transporte. La principal central de trabajadores, al igual que la mayoría de los movimientos sociales nucleados en la Unión Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), no movilizarán. En cambio, participarán activamente las organizaciones de izquierda más radicalizadas, piqueteros y sindicatos enrolados en el Frente de Sindicatos Unidos, entre los que se cuentan la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Federación Aceitera (FTCIODyARA) y la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), junto con las dos CTA, que impulsan una movilización numerosa. A este grupo se suman organizaciones como la Corriente Clasista y Combativa (CCC).

Frente a la dificultad de acceder a la zona cercana al Congreso en transporte público, piqueteros y gremios que planean marchar hacia las avenidas Entre Ríos y Rivadavia lo harán en autos y micros desde diferentes puntos del Gran Buenos Aires, La Plata y CABA.