Sin el aval de la CGT, el titular de la UOM, Abel Furlán, convocó a sindicatos para este miércoles con el fin de decidir un paro con movilización contra la reforma laboral, pero la propuesta no tendrá el apoyo de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), que, aunque integra el ala dura del sindicalismo, no comparte la iniciativa “inorgánica” del metalúrgico.
Los líderes de la CATT acordaron reunirse en los primeros días de febrero para analizar cómo frenar la reforma laboral del Gobierno: la idea es adherir a la estrategia de la CGT, aunque no descartan adoptar medidas de fuerza por su cuenta si no se logra eliminar el artículo que reglamenta el derecho de huelga en diversas actividades y que afecta en particular al transporte.
Liderada por Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), la poderosa entidad también prevé mantener reuniones con sectores de la política, como gobernadores y legisladores, tal como viene realizando la CGT, con el fin de dejar en claro la postura específica de los gremio del transporte sobre el proyecto oficial.
“Pero actuaremos siempre dentro de la CGT porque, más allá de las diferencias que podamos tener, hoy tenemos que estar todos juntos contra la reforma laboral”, dijo a Infobae un referente de la CATT.
Eso implica que los sindicatos agrupados en esta confederación esperarán la reanudación de las negociaciones entre el Gobierno y la CGT para evaluar cambios en el proyecto que está en el Senado, que se concretará esta semana, y estarán pendientes de los resultados de esas tratativas porque les preocupa, entre otros artículos, el que limita el derecho de huelga.