El accidente ocurrido sobre la autopista Panamericana, que terminó con la destrucción casi total de un Mercedes-Benz 230 SL Pagoda valuado en alrededor de 200 mil dólares, no solo generó conmoción entre los fanáticos de los autos clásicos, sino que también desató una fuerte polémica en torno a las responsabilidades mecánicas previas al siniestro.
En ese contexto, el taller, señalado por el propietario del vehículo en un audio que se viralizó en redes, decidió dar su versión de los hechos a través de un video que comenzó a circular en redes sociales y que funciona como un descargo directo frente a las acusaciones.
“El objetivo es aclarar qué hicimos y qué no hicimos”, explicó el responsable del servicio, quien remarca desde el inicio que su intervención sobre el vehículo fue acotada y puntual. Según detalla, el Mercedes había llegado a sus instalaciones aproximadamente un mes antes del accidente, proveniente de otro taller especializado que llevaba adelante la restauración desde hacía más de seis años. El problema central, afirmó, era que el auto no lograba funcionar correctamente debido a fallas en el sistema de inyección.
“Ese fue el motivo por el cual nos lo traen. El otro taller no había podido hacerlo andar. Nosotros reparamos la bomba inyectora y logramos que el auto funcione”, relató.
Sin embargo, una vez solucionado ese inconveniente, decidieron realizar una prueba de manejo, instancia en la que —según el mecánico— detectaron una serie de deficiencias graves en otros sistemas del vehículo.
“Encontramos falencias importantes en frenos, tren trasero, caja y dirección. Todo eso fue comunicado al dueño, con audios y mensajes que lo respaldan”, sostuvo.
De acuerdo con su versión, el propietario respondió que el vehículo aún estaba bajo garantía del taller que llevaba adelante la restauración integral y que, una vez solucionado el problema de la inyección, debía regresar allí para completar los trabajos pendientes.